Archive for diciembre, 2009

Se cierra otro año y la historia se vuelve a repetir: la conducción de UEPC ha traicionado nuevamente a sus bases. Ya en 2006 los docentes habíamos señalado en nuestros mandatos que el descuento por días de paro era ilegítimo. Sin embargo, la cúpula del gremio negó esta posición y avaló con su firma la postura del gobierno.

En este 2009 ha sucedido lo mismo, porque la extensión del ciclo lectivo no es otra cosa que la aceptación de la devolución de días de paro, como claramente lo expresa el acta firmada el 2 de diciembre en su punto 3: “Devolución de los días no trabajados por medidas de fuerza”. Además, esta rúbrica pretende nuevamente clausurar nuestro reclamo: un 35% en blanco para que el salario se acerque a la canasta familiar, siendo que la realidad dicta que el docente necesita una canasta cultural que le permita la posibilidad de crecimiento cualitativo mediante el acceso a formación y cultura.

A su vez, el acta acuerdo expresa que la negociación salarial de 2010 se iniciará en febrero, sin explicitar fecha concreta.  Esto, teniendo en cuenta el antecedente de la segunda mitad de este año donde se dilató la apertura de negociaciones durante meses, seguramente generará reclamos y movilizaciones que estirarán el conflicto.

La metodología impuesta por el gobierno a través del estiramiento del conflicto y la firma de este tipo de actas acuerdo, avaladas implícitamente por la conducción de UEPC, se repite como hace tres años atrás cuando se pretendió silenciar el reclamo docente por blanquear las sumas en negro.

El pretendido cierre del conflicto (según consta en el documento: “…lograr un acuerdo tendiente a poner fin al conflicto…”) intenta ocultar la grave situación de la educación en Córdoba e imponer el cese de la discusión de todas esas problemáticas que los docentes vivimos a diario. A su vez, evidencia el desconocimiento de mandatos de surgidos de asambleas escolares anteriores develando lo inorgánico de la conducción de UEPC, dejando de lado aspectos centrales de la crisis educativa, como son: condiciones de trabajo, falta de gabinetes psicopedagógicos, sobrepoblación de alumnos, condiciones edilicias, avances en las reformas educativas – Ley 8113, reforma nivel medio y primario-  sin informar  a las bases ni abrir al debate las instancias que se están desarrollando, entre otras.

Pero a medida que pasa el tiempo los docentes hemos crecido en participación y resistencia a las políticas del gobierno y a las maniobras de la conducción; hemos crecido en conciencia y en organización. Las bases logramos independizarnos y nos movilizamos por nuestra propia iniciativa, emancipándonos de la burocracia sindical. Este es el marco en el cual surge la “Agrupación Docente María Saleme”, que desde las  asambleas zonales vio la necesidad de otorgar continuidad y fortalecimiento a estas expresiones.

El 2010 nos encontrará cobrando un salario idéntico al de comienzos del 2009, y con una perspectiva de una dura lucha ya que los ofrecimientos rondarán el 8.8%, seguramente en negro. Además de las vigentes condiciones de la crisis educativa descripta anteriormente. Ante esto, debemos dar una fuerte lucha desde febrero demostrando que el conflicto no está cerrado. Han surgido en muchas asambleas escolares del 27 de noviembre no iniciar el ciclo lectivo sin un aumento al blanco en febrero, junto a otras variadas opciones de plan de lucha.

Los docentes tenemos que estar conscientes de nuestras posibilidades, teniendo en claro que nuestro futuro está en juego, por lo cual no podemos dejar la lucha sólo en manos de la burocracia. En función de esto, tenemos que darnos un marco de organización y movilización independiente.

Agrupacion Docente Maria Saleme

Córdoba, 28 de noviembre de 2009

Hace un tiempo, con diferentes compañeros y compañeras docentes empezamos a preguntarnos sobre la educación que queremos y comenzamos a participar de las asambleas zonales del año 2005 y 2006. Hasta ese momento, los docentes en general desarrollábamos acciones gremiales, para decirlo de algún modo, de manera “atomizada”. Cada uno participaba en la asamblea de “su” escuela, y de allí, tal vez, se movilizaba a alguna manifestación convocada por el gremio. Pero eso cambió. Poco a poco, los docentes empezamos a contactarnos con otros que trabajaban en colegios cercanos y vimos que teníamos inquietudes y problemáticas similares. Decidimos, pues, realizar asambleas zonales abiertas y éstas resultaron ser como una caja de resonancia de las asambleas por escuela. Fuimos percibiendo que esta apertura de las asambleas escolares hacia las zonales daba buenos frutos, pues podíamos organizarnos y comunicarnos mejor. El resultado de todas estas redes tendidas a través de las asambleas zonales fueron las grandes movilizaciones, realizadas en la zona oeste y norte de la ciudad, en agosto de 2006. La trayectoria marcada por aquellas asambleas de docentes organizados por zona del 2006 continuó en 2009: en Plaza España, Villa el Libertador, Argüello, Ruta 20, Centro América, etc. Este año que se acaba, 2009, nos encuentra con un cuadro de situación que se ha hecho cada vez más grave: la educación está en crisis. Así, nos encontramos con una realidad caracterizada por el escaso y mal distribuido presupuesto educativo, docentes que no llegan a fin de mes con su sueldo, contenidos educativos que no se corresponden con la realidad que viven nuestros estudiantes, la crisis social que se manifiesta en las aulas y que desborda a nuestros colegas, la ausencia de carrera docente, las condiciones laborales que se sufren cotidianamente, etc. Actualmente, la escuela posee un sistema de obligatoriedad que no responde a criterios de democratización ni reconocimiento de derechos sino a la necesidad de contención de poblaciones que el mismo sistema expulsa. Esto como consecuencia de la organización de la sociedad a partir del mercado, es decir, el mercado regula el sistema educativo y las políticas que allí se desarrollan, las cuales no responden a la generación de prácticas con valores de solidaridad y justicia social. Consideramos que este lugar que se le ha dado a la escuela está enmarcado en las diferentes políticas sociales que ha implementado la clase dominante en este último tiempo, en el marco de un reciclaje del sistema capitalista denominado neoliberalismo. Este ha generado mayor acumulación de riquezas para unos pocos que produce y profundiza un gran proceso de exclusión social. La flexibilización e inestabilidad laboral, la precarización del trabajo, la imprevisibilidad de la seguridad social y prestaciones asistenciales logradas en años de lucha de la clase trabajadora, son algunos de los resultados que arroja este sistema contribuyendo a la desintegración y fragmentación social. Las/los docentes en este contexto Es imprescindible en este contexto histórico en el que se encuentra el sistema educativo en general y el rol del trabajador de la educación en particular, recuperar la confianza del docente en sí mismo, en su función y rol central para la sociedad. En este sentido, su condición de trabajador- trabajadora debe ser revalorizada y resignificada. Es necesario que recupere su dignidad como tal, por ejemplo en el reconocimiento de todo lo que incide en su labor, manejando información sustancial y generando una agenda propia de discusión. Para esto, será imperioso que el maestro y el profesor dejen su perfil de docente reproductor para pasar a ser un docente productor de conocimientos y transformador, involucrado a partir de una mirada crítica de su realidad, protagonizando los reclamos y las modificaciones en el sistema educativo. Cambiándolo desde la base, transformándolo y transformándose desde la práctica en el aula pero también fuera de ella. Estamos convencidos de que el docente tiene y puede desarrollar una visión integral, transformadora, no solo en el proceso de enseñanza-aprendizaje sino también como parte la clase trabajadora, como sujeto político de derecho. En este sentido, consideramos que muchas veces respecto a la función sindical los docentes hemos delegado facultades en una conducción ajena, cuando no contrapuesta a nuestros intereses, que cumple una función de “mediación” con la patronal. De esta manera, el gremio solo queda reducido a un servicio social vaciado de carácter político, convertido en un espacio de profesionalización de la burocratización. ¿Qué queremos transformar? Consideramos necesario desarrollar una mirada integral, donde se resignifique el lugar del sindicato. Una mirada que abarque el rol docente en su aspecto pedagógico y político; es decir, una mirada que, asumiendo al docente como trabajador de la educación, pueda desarrollar prácticas reflexivas desde una perspectiva pedagógico-política. De aquí la importancia que vemos en la creación de espacios de formación de los docentes en los campos político-educativo y político-sindical, ya sea a través de foros de debate, talleres de formación sindical, de legislación escolar, de políticas educativas, etc. Es necesario crear un espacio para la reflexión de nuestra práctica, donde podamos abordar temas tan urgentes como:

* las condiciones laborales

* horas institucionales pagas para articular con el resto de los docentes de la institución donde se trabaja y también para investigación

* la carrera docente

* la formación del docente

* la necesidad de gabinetes psicopedagógicos

* la cantidad de estudiantes por cursos

* la infraestructura deficiente

* la falta de insumos

* el rechazo a la armonización de la caja de jubilación provincial con el régimen nacional

* reformas próximas en el nivel medio

* deterioro del salario en cuanto a monto y cobro en negro, entre otros. Se trata de pensar y accionar en un espacio que, pasando de la protesta a la propuesta, incluya a docentes titulares, suplentes, interinos, estudiantes de magisterio y profesorados, organizaciones sociales, que quieran abordar estas problemáticas, desde una concepción del docente como trabajador-trabajadora y no como mero ejecutor de decisiones de los “técnicos”.

Los/las invitamos a construir la educación que queremos, a luchar por otra educación posible. Agrupación Docente María Saleme