Nueva Ley Provincial de Educación:

Menos democracia, menos educación, más mano de obra barata.

Una vez más una Ley de Educación que se elabora a espaldas de los actores de la práctica educativa cotidiana. Ley que regula no sólo nuestro presente sino que intenta restringir nuestro horizonte como sujetos de cambio social. Otra Ley que sigue validando la participación de las empresas más grandes de Córdoba, por sobre la voz de aquellos que día a día intentan construir una realidad diferente en las escuelas, en un contexto marcado por la exclusión, las desigualdades y la explotación. Nuestro Gremio…bien, gracias.

Una de las tareas a la que nos hemos abocado en nuestra corta vida como agrupación es al estudio de la modificación de la Ley Provincial de Educación en la que viene trabajando el Gobierno junto al sector empresarial representado por Arcor y Minneti. A este espacio de trabajo fue invitada a participar la UEPC, algo que la conducción de nuestro gremio recién transparentó en el plenario realizado un mes atrás. Hay que decir que antes de está invitación ya existía un borrador con las modificaciones planteadas por el sector empresario. Este proyecto de modificación se comenzaría a tratar en la legislatura provincial después del mes de julio de 2010

Sin entrar aun en un análisis del contenido del proyecto de modificación, queremos cuestionar el origen y la manera en que se está motorizando este proyecto, ya que no se estructura a partir de los urgentes y reales cambios que necesita el sector educativo, sino a partir de los intereses del sector empresario provincial. Algo que la conducción del gremio en lugar de denunciar avala participando del espacio y entendiendo la representación y la democracia sindical de una manera muy restringida, ya que simplemente se limitan a informarnos que ellos se están ocupando del tema, en lugar de convocar masivamente a todos los docentes a participar de algo tan crucial como es una modificación de la ley provincial de educación. ¿No son los propios docentes, los que le ponen el cuerpo día a día a la práctica educativa, los mas idóneos para plantear los problemas actuales que una modificación de la ley debería contemplar? Sin olvidarnos, por supuesto, de padres y alumnos, que también son actores fundamentales de dicha práctica; y convidados de piedra en este debate. En este sentido queremos señalar la falta de legitimad en su origen de este proyecto, ya que una ley de la democracia debería ser el fruto de un dialogo que incluya a todos los sectores interesados. De todos modos no deberíamos sorprendernos tanto ya que gobernar y legislar a espaldas del pueblo es una práctica a que nuestros gobernantes nos tienen acostumbrados.

Si nos adentramos en el borrador del proyecto de modificación no nos resulta difícil descubrir, el por qué de este ocultamiento, ya que el mismo sigue la línea neoliberal de todas las reformas y cambios en las distintas leyes de educación que se han realizado en los últimos años en el país, la misma línea que sigue la ilegal reforma de la escuela media que, con resistencia y muchas dificultades está implementándose en la provincia este año. Como ya lo afirmamos unos meses atrás, pensamos que las reformas de este año funcionan como una preparación del terreno para avanzar en la modificación de la ley que buscan tener “cocinada” antes de fin de año.

La receta parece ser clara: menos democracia, menos educación y más mano de obra barata para las empresas. Se va a poner espeso el caldo.

-Menos democracia: de la mano de una desconcentración administrativa donde se busca incluso que las escuelas puedan generar sus propios recursos se plantea una concentración política donde se cercenan o directamente desaparecen los ámbitos en los que, tanto los docentes como el resto de la comunidad educativa participan del co-gobierno de los centros educativos. Está lógica del disciplinamiento, donde intentan que como trabajadores solo nos ocupemos de aplicar obedientemente las disposiciones que nos “bajan” a las escuelas, tampoco es nueva.

-Menos educación: este ingrediente ya lo conocemos también, la solución para la crisis educativa es la fragmentación y reducción de contenidos, es decir, la pérdida de un concepto integral de la educación. La pérdida de horas de educación artística e historia que provocó la reforma de este año es un ejemplo de esto. Con el discurso del “saber hacer”, de la formación de chicas y chicos para el mundo del trabajo, se apunta a reducir las horas de las materias que brindan herramientas para pensar la sociedad en que vivimos, para convertirse en sujetos críticos y activos, con capacidad para expresarse y sostener un punto de vista, en lugar de reproducir un conocimiento prefabricado sin ninguna posibilidad de ser cuestionado. Menos sujetos pensantes, ¿es esa la solución?

-Más mano de obra barata para las empresas: Se ve en el proyecto de modificación de la ley una búsqueda de reimpulsar las escuelas técnicas, algo que parece lógico en una reforma impulsada por dos de los más grandes grupos empresarios de la provincia, que serían beneficiarios directos de estas modificaciones. Y aquí no se trata de oponerse a algo que parece un objetivo legítimo como es la capacitación de las nuevas generaciones para el mundo del trabajo. Pero no hay que olvidar que la lucha es por un trabajo digno y que no es lo mismo capacitar para el trabajo que formar trabajadores con conciencia de sus derechos y de su lugar como parte de la clase trabajadora. Pensamos que este proyecto, enmarcado en un contexto de altos índices de desocupación y creciente precarización laboral, y recordando lo señalado en el punto anterior sobre la perdida de contenidos educativos, en realidad apunta a engrosar las filas de ese ejercito de desocupados que solo beneficia con más mano de obra barata a los sectores empresarios que aprovechan este contexto para imponer condiciones que avasallan los derechos de los trabajadores. Todo esto avalado por el Gobierno y, por que no decirlo, por la conducción de nuestro sindicato, que aceptando la invitación a participar del espacio conformado por Arcor, Minneti y el gobierno, le otorga una fachada de legitimidad y pluralidad a algo que en el fondo carece de ambas cosas.(1)

Con lo dicho queremos concluir que existe una marcada contradicción entre los principios y fines de la ley, que apuntan a la formación de sujetos críticos, responsables, activos, preparados para insertarse en una cultura democrática; y la parte operativa el cuerpo de la ley, sobre la que hemos hablado, donde los espacios para desarrollar y ejercer una conciencia democrática son cercenados o directamente suprimidos.

Como ya hemos planteado en varias oportunidades, estamos convencidos de la necesidad de una profunda reforma del ámbito educativo, pero una reforma que contemple los reales problemas y necesidades del pueblo y de los trabajadores de la educación.

Con esta breve reseña y con otras acciones realizadas y por realizar apostamos a romper el silencio y la indiferencia que existe respecto a este tema. Pensamos que es fundamental profundizar en el estudio del proyecto de modificación para lo cual es crucial generar espacios para encontrarnos, debatir y establecer acuerdos para poder construir una resistencia que frene este nuevo avance contra la educación; y, a su vez luchar por la educación que realmente queremos. En eso estamos.

(1) En la página web de la UEPC puede verse la postura de la conducción respecto al proyecto, además puede consultarse el borrador de dicho proyecto. Es llamativo observar que la conducción menciona que las reuniones se llevan a cabo en el marco del Consejo Provincial de Políticas Educativas, una figura que no existe en la legislación vigente, si no que es una figura propuesta en el proyecto de modificación de la Ley. ¡Están subidos a la moto los muchachos!